Los 10 errores que se deben evitar al volante

16.07.2015 00:34

Cuando alguien se apunta a la autoescuela  para aprender a conducir y prepararse el examen para obtener el carnet debe tener claro que las clases teóricas y prácticas no sólo consisten en memorizar el código de circulación o manejar el vehículo.

Una parte fundamental de las clases apunta a la interiorización de normas y hábitos que evitan cometer errores en los que es relativamente sencillo caer cuando se gana experiencia al volante y aumenta la sensación de seguridad del conductor.

Por ello, y pese a que cada año se reducen notablemente el número de accidentes de tráfico y de víctimas mortales –en 2012 la cifra descendió un 12% respecto al año anterior, al pasar de 14.804 fallecidos a 1.301, según datos de la DGT-, los conductores aún realizan acciones que es imprescindible corregir:

  1. Hablar por el teléfono móvil: Además de que está prohibido hacerlo si no se emplean los sistemas de manos libres homologados, realizar o recibir una llamada conlleva una distracción. Por ello, y salvo que sea urgente, se recomienda no prestar atención al teléfono mientras se va conduciendo. En los casos en los que es realmente necesario hablar, además de emplear un sistema de manos libres que permita tener las dos manos en el volante, lo mejor es pararse a un lado de la carretera o en un área de servicio.
  2. Conducir bajo los efectos del alcohol o algún tipo de droga: Existen todo tipo de estudios que han demostrado que merman notablemente las facultades aunque se ingieran pequeñas cantidades, por lo que hay que evitar completamente el consumo de alcohol y drogas si se tiene previsto conducir.
  3. Conducir con síntomas de somnolencia: Si se percibe el menor síntoma de sueño o cansancio visual no se debe conducir. Las recomendaciones pasan por dormir un rato, tomar alguna bebida con cafeína y mantener el habitáculo con una buena temperatura –un calor excesivo puede incitar al sueño-.
  4. Circular sin el cinturón de seguridad correctamente abrochado: Según los datos proporcionados por la Dirección General de Tráfico, este sistema de seguridad pasiva garantiza que quien lo lleve puesto tiene hasta cinco veces más posibilidades de sobrevivir en caso de accidente que quien no lo lleve.
  5. No estar pendiente de los retrovisores: Los espejos retrovisores son elementos de los que siempre hay que tener controlados –para comprobar, por ejemplo, si el vehículo que está detrás mantiene la distancia de seguridad, si quiere adelantar, etc.- y, especialmente, cuando se quiere realizar cualquier maniobra.
  6. No emplear correctamente los intermitentes: Es fundamental el uso de los intermitentes en cualquier desplazamiento lateral porque estos son la señal luminosa que advierte al resto de conductores de la maniobra se va a realizar. Así podrán actuar en consecuencia –facilitando el adelantamiento, frenando, etc.- y evitar todo tipo de accidentes.
  7. Circular a una velocidad incorrecta: Se trata de una de las principales causas de accidentes. Además de conocer los límites de velocidad y respetarlos siempre –incluso si no hay señalización vertical u horizontal en las carreteras- el conductor debe saber adaptar la velocidad a las circunstancias y condiciones de la vía –para reducirla, por ejemplo, cuando hay climatología adversa o si se detectan problemas en el asfaltado-.
  8. No usar correctamente el carril izquierdo: El carril izquierdo no está pensado para circular constantemente por él, sino para poder adelantar a aquellos vehículos que circulen más lentos. Su uso correcto favorece una circulación más fluida y evita atascos e, incluso, golpes o accidentes graves.
  9. Distraerse cuando se viaja con niños: Cuando se circula con niños es relativamente normal que el conductor fije su atención en ellos, sobre todo si hablan o lloran. Sin embargo, en estos casos no hay que girar la cabeza o extender la mano hacia atrás para tranquilizarlos porque esta pequeña distracción puede provocar un accidente. Lo mejor es parar para atenderlos o esperar hasta llegar al destino si éste se encuentra próximo.
  10. No hacer las revisiones correspondientes al vehículo: Todos los coches necesitan una puesta a punto cada cierto tiempo. Aunque se pase la ITV (Inspección Técnica del Vehículo) hay que hacer las revisiones que recomienda cada fabricante, y no sólo si se detecta alguna anomalía. Conviene prestar especial atención a los neumáticos y revisar con frecuencia la presión o el dibujo –está prohibido circular si éste tiene una profundidad inferior a 1,6 mm. porque pierde agarre-.